jueves, 24 de julio de 2008

Versal 1

Encontrándose encantado,en sí mismo suspiró,
más la ira contenida,la detuvo en su dolor,
era más que un presagio,eran sentimientos encontrados,
que ya habían sucedido, en su país querido.

Su encanto desvaneció y de por sí enmudeció,
más la ira contenida,replegada de dolor,
eran tiempos de guerra,era el dolor de una nación,
más el no podía hacer nada, su edad lo frenó.

Más tarde, vigiloso, el anciano exclamó:
Amada mía la guerra nos destruyó,
el país entero en ruinas, ira y cólera contenida,
más los encantos perdidos que de sí nos sacudió.

Era un país maravilloso, de encantos encontrados,
de ruina en ruina perecieron, los antecedentes esfumaron y
el anciano despojado, de su humilde morada,
sus recuerdos borrados, en el dolor de una nación.